El pasado 11 de febrero celebramos con alegría la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes y, al mismo tiempo, vivimos la Jornada Mundial del Enfermo como un momento especial de oración y acompañamiento a quienes atraviesan por alguna enfermedad.
La celebración central fue la Santa Misa a las 11:00 a.m., en la que se administró el Sacramento de la Unción de los Enfermos, encomendando a Dios la salud y el bienestar espiritual de todos los asistentes. Fue un espacio de profunda fe y esperanza, donde la comunidad se reunió para pedir por los enfermos y por quienes los cuidan.

Al finalizar la celebración, compartimos un convivio fraterno, que permitió fortalecer los lazos de comunidad y brindar un momento de cercanía y alegría a todos los participantes.
Agradecemos a las pastorales y a todas las personas que hicieron posible esta celebración, y encomendamos a Nuestra Señora de Lourdes a todos los enfermos, pidiendo que los acompañe con su amor y consuelo.
